Decrecer o morir

En noviembre del año pasado la reina Leticia reabrió el debate del decrecimiento. En aquel momento revistas para nada científicas como Vanity Fair, Lecturas, Mujer Hoy, hablaban de decrecer y se hacían eco de las palabras de la reina en un seminario sobre Periodismo y Cambio climático en el que citó a Antonio Turiel, investigador del CSIC al que desacreditó de forma burda el ministro de Transformación Digital José María Escrivá. Pero la teoría del decrecimiento es un hecho, está presente en el debate científico y es una realidad que no podemos obviar, hasta el punto de que la reina planteara la disyuntiva: ¿decrecer o morir?

Podría dar la impresión que desarrollo y sostenibilidad no son compatibles, suena quizá un poco exagerado pero nos da la impresión de que la realidad del desarrollo hoy nos lleva a hacer tales afirmaciones junto a la reina Leticia y sobre todo junto a científicos de la talla de Antonio Turiel quien piensa que ‘si no abandonamos la idea de que podemos crecer para siempre en un planeta finito… colapsaremos’.


Hay que darle unas cuantas vueltas a esta teoría, pensarla un poco, meditarla quizá, para darnos cuenta de que todo tiene un límite y exportar la vida que hoy queremos tener en nuestro mundo desarrollado… ya no es posible ni siquiera en esta sociedad que llamamos del bienestar y que de alguna manera hace aguas cuando ve como la brecha de la desigualdad cada vez es mayor y nuestra generación puede que sea la primera que no viva tan bien como la anterior.

La ecología hace tiempo que está pidiendo parar el desarrollo, detener la producción a cualquier precio, parar ciertos cultivos dañinos para el medioambiente, detener la mentalidad consumista que nos lleva a necesitar los recursos de varios planetas para poder soportar nuestros sueños.

Es el mismo Antonio Turiel quien dice que ‘hay que dejar de pensar en el producto ecológico como un producto de lujo y considerarlo como necesario’, es decir, que la conversión verde no puede ser una decisión soportada más o menos por ciertos partidos políticos (los que ahora ven mermada su representación en Europa y en el mundo), esta conversión es necesaria si queremos que nuestros hijos sigan viviendo, comiendo y soñando en nuestro planeta… finito.

Las teorías del decrecimiento quieren que pensemos en lo que estamos haciendo, en lo que estamos construyendo, en lo que estamos plantando, en lo que estamos comiendo…

Decrecer o morir… puede que esta sea la verdadera disyuntiva a la que nos enfrentemos en los próximos años.

Es bueno que se hable de estos temas.

Podéis el excelente documental de la Sexta (Decrecer o morir) aquí: https://www.atresplayer.com/lasexta/programas/lasexta-columna/temporada-13/decrecer-o-morir-un-programa-propositivo_65b7de339857b0e45f446868/